SÍNDROME DE PETER PAN

A pesar de que el Síndrome de Peter Pan es un término muy utilizado entre la población, el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) no lo incluye en ninguna de sus revisiones. Esto supone que no es considerado como un trastorno psicológico ni una enfermedad mental por gran parte de los profesionales de la salud, pero sí se podríamos considerarlo como un concepto que agrupa unos rasgos comunes en muchos hombres de una determinada edad.

Características del Síndrome de Peter Pan

Cuando hablamos del Síndrome de Peter Pan hacemos referencia a ese sentimiento de no querer crecer y, suele estar mayormente vinculado al género masculino con personalidad narcisis. Podríamos decir que se ha producido una fijación en la evolución de la personalidad del sujeto.

Éste síndrome se caracteriza, mayoritariamente, por una falta de madurez tanto en los aspectos emocionales como en los sociales, en algunos casos puede darse incluso en el aspecto laboral.

Los rasgos que se le atribuyen son muy variables: irresponsabilidad, dependencia, cólera, manipulación, rebeldía, egoísmo, inmadurez, etc.

¿Por qué?

Algunos de los profesionales de la psicología que han hablado sobre este tipo de síndrome lo relaciona con una infancia extremadamente feliz y con el miedo al fracaso a no adaptarse a una nueva etapa, la adultez.

Todos los rasgos que definen a este tipo de persona no es nada más que una coraza que lo protege de su propia inseguridad, el miedo al cambio es tan atormentador que prefiere quedarse relegado a lo conocido, a esa sensación de cambiar y no madurar por temor a no ser aceptado por las personas a las que quiere o que le importan.


Suelen mostrarse como personas muy cerradas que saltan de relación en relación para evitar la verdadera intimidad, el momento en el que uno se muestra a otra persona interiormente perdiendo las barreras que lo protegen de un posible rechazo o desencantamiento.

Sí todos estos síntomas afectan a tu relación de pareja, no dudes en consultarnos.

SI NECESITAS MÁS CONSEJOS, DESDE HTTP://LAPSICOLOGAENCASA.WORDPRESS.COM Y PSICOSALUD BENIDORM PODREMOS COLABORAR EN LA RESOLUCIÓN DE TODAS LAS DUDAS QUE TENGAS EN EL DÍA A DÍA.

Advertisements

¿ REESTRUCTURACIÓN COGNITIVA?

Algunos terapeutas que se autodenominan “cognitivos-puros” aplican la Discusión Cognitiva únicamente de manera verbal. De este modo, las sesiones se conforman predominantemente por pláticas espontáneas durante las cuales los terapeutas van implementando los pasos de la técnica mediante una conversación informal. Opuestamente, quienes hacemos Terapia Cognitivo Conductual solemos amalgamar la Discusión Cognitiva con procedimientos de raigambre conductual. Ello otorga más sistematicidad a las técnicas y redunda en un aumento de su efectividad.

 

La Reestructuración Cognitiva constituye sin duda uno de los pilares del trabajo del terapeuta cognitivo conductual en la actualidad. Hace ya más de 30 años que los aportes realizados desde las Terapias Racionales, principalmente los modelos de Albert Ellis y Aaron Beck, se han integrado perfectamente bien con las tradiciones conductuales como la Terapia del Comportamiento o el Análisis Conductual Aplicado. Hoy el modelo puede llamarse sin lugar a dudas Cognitivo y Conductual, resaltando el aporte de ambas líneas de investigación y aplicación. Y este grado de integración no es sólo teórico sino también práctico a la hora de trabajar con los pacientes. En efecto, tanto por su contenido como por su forma, la Discusión Cognitiva constituye un claro ejemplo de cómo los procedimientos de origen cognitivo se entrelazan fuertemente con los conductuales. Particularmente, el comportamiento de  diarios, se destaca como un ejercicio bisagra entre ambas tradiciones.

 

La detección de las interpretaciones distorsionadas

Tal como sabemos, el primer paso de una Discusión Cognitiva bien llevada es la detección de los pensamientos automáticos. Por tal motivo, al iniciar con el procedimiento, le enseñamos a los pacientes las características de los pensamientos automáticos, buscamos ejemplos de su vida cotidiana y típicamente asignamos una tarea: pedimos al paciente que anoteejemplos de pensamientos automáticos que se producen en su ambiente cotidiano. A tal efecto, el terapeuta le da al paciente un registro con algunas columnas que como mínimo incluyen situación, pensamiento y emoción. El registrar en ese formulario, un autorregistro, es una conducta motora.

El acto de tomar nota en categorías prediseñadas ayuda a los paciente a formar de modo práctico las primeras nociones del modelo cognitivo, vale decir, les enseña que lo que piensan influye en las emociones que experimentan. Más allá de cuánto se vean influidos por las situaciones, el pensamiento casi siempre ejercerá un rol modulador sobre las emociones. Para llegar a esto, no sólo acudimos a la Psicoeducación, sino que nos apoyamos en una conducta, escribir el pensamiento. A su vez, la acción de escribir será la resultante de la autoobservación.

¿Y qué es la autoobservación? Pues se trata de otro comportamiento, es justamente una conducta que da cuenta de otras conductas. Como el terapeuta le da al paciente pautas acerca de cómo, cuándo y qué registrar, la autoobservación se transforma en sistemática, tanto así que muchas veces permite la comparación intrasujeto a largo plazo y sirve como una medida de la evolución del tratamiento.

El acto de registrar las cogniciones tiene por sí mismo efectos terapéuticos favorables. Frecuentemente los pacientes afirman que el ver su propio pensamiento escrito les ayuda a darse cuenta de que el mismo no es correcto. Este fenómeno, denominado descentramiento, consiste en un proceso por el cual el paciente toma distancia de sus propias ideas, comienza a percibirlas como lo que son, posibles interpretaciones y no como realidades confirmadas.

La discusión de las interpretaciones distorsionadas

Una vez que el paciente se ha entrenado en la detección de sus pensamientos automáticos y ha comprendido la lógica del modelo cognitivo, el segundo gran paso es la discusión cognitiva propiamente dicha. La misma consiste típicamente en un cuestionamiento de base socrática orientado a que el paciente ponga en tela de juicio sus interpretaciones.

Al igual que en la fase anterior, esta etapa también contiene muchos aspectos conductuales de crítica importancia. En el ámbito del consultorio el terapeuta enseña las bases de la discusión utilizando lápiz y papel, típicamente va guiando al paciente para que anote sus pensamientos automáticos así como la discusión de los mismos y las respuestas racionales resultantes. Luego de este entrenamiento, el terapeuta usualmente le asigna al paciente la tarea de realizar estas discusiones por fuera del consultorio, en los ambientes naturales donde se presenten los pensamientos automáticos. Al igual que siempre, la tarea debe ser efectuada por escrito. El acto de anotar nuevamente va guiado por un formulario con categorías preestablecidas que responden a las necesidades del momento de la terapia y a la naturaleza del problema del paciente.

 

PSICOSALUD BENIDORM

Así, lo que pedimos que anote por ejemplo, un paciente que padece Trastorno de Pánico suele tener diferencias con lo que le pedimos a un paciente que padece Trastorno Obsesivo Compulsivo. Si bien la técnica madre es la misma, ella admite variaciones de acuerdo al diagnóstico y al caso por caso. Al igual que antes, remarcamos que escribir es una conducta, la cual al ser efectuada de modo pautado ayuda en la generación del aprendizaje de la técnica y colabora con el resultado final de internalizar las respuestas racionales.

Las ventajas de escribir durante la aplicación de la reestructuración cognitiva

El escribir durante la reestructuración cognitiva debe ser visto como un paso ineludible por varios motivos. En primer lugar, porque ello aumenta la manipulación de la información en la memoria de trabajo, facilitando así su traspaso a la memoria de largo plazo y la consolidación final del aprendizaje. Se trata de una situación comparable al estudio de un texto. El realizar un resumen, un cuadro sinóptico, una lista de palabras clave constituyen en sí mismos instancias en el aprendizaje. El resumen del texto muchas veces no es para ser leído, sino que el mismo acto de sintetizar por escrito las ideas importantes es lo que ayuda a fijarlas.

Por otra parte, las mismas categorías contenidas en los autorregistros con los cuales conducimos la Discusión Cognitiva ejercen un efecto terapéutico. Cualquier aprendizaje va a acompañado de la generación de categorías nuevas que servirá para agrupar y ordenar la información que recabamos. En este caso, la información proviene en gran medida de los propios pensamientos del paciente, pero también de los ejemplos cotidianos de su vida que nos darán la materia prima para realizar las discusiones. Al realizar las discusiones por escrito, guiadas por autorregistros con categorías preestablecidas, el paciente no sólo organiza la información de otra forma sino que “recalibra” su función atencional.

En otras palabras, las categorías de los autorregistros son paulatinamente internalizadas a la par que el paciente aprende a tomar en cuenta los datos que contradicen sus interpretaciones automáticas patológicas y negativas. Está ampliamente documentado el hecho de que las personas con patologías psicológicas poseen fuertes sesgos cognitivos que preferencian la información negativa por sobre la positiva o neutral. Pues bien, el uso de autorregistros con categorías prediseñadas para la discusión ayuda a contradecir la operación de estos sesgos al pedir al paciente que oriente su atención justamente en sentido opuesto. Este objetivo es mucho más difícil de lograr si sólo efectuamos la discusión cognitiva de manera verbal, las categorías de análisis nuevas que pretendemos introducir nunca son tan claras como cuando se presentan por escrito.

Otro motivo, no poco importante, para el uso de protocolos escritos en la reestructuración cognitiva es que el disponer de un papel entregado por el terapeuta actúa para el paciente como un estímulo discriminativo que aumenta la probabilidad de que haga las tareas asignadas. Dicho en términos más sencillos, el formulario entregado es un recordatorio que limita la postergación y aumenta el compromiso con los ejercicios propuestos por la terapia.

Finalmente, no podemos dejar de mencionar que el escribir muchas veces disminuye la rumiación, una de las aristas tan lastimosas de algunos desórdenes psicológicos. Al tratarse de una conducta motora, el escribir puede interferir con el circuito de retroalimentación y autoactivación que mantiene los pensamientos negativos en la consciencia del paciente. Tanto es así que existe una técnica parcialmente basada en este principio: el control del estímulo precedente de la preocupación, la cual se aplica especialmente en el T.A.G. No podemos desarrollarla en este trabajo pero el lector interesado puede consultar el artículo… en la presente revista.

El rol de los experimentos conductuales

Ahora bien, aparte de la conducta de escribir, la Reestructuración Cognitiva contiene otro elemento de tradición innegablemente conductual: los experimentos conductuales. Como ya sabemos, gran parte de la Discusión Cognitiva gira en torno a la búsqueda de evidencias a favor y en contra de las cogniciones del paciente. No obstante, frecuentemente nos encontramos frente al problema de que tales evidencias buscadas simplemente no existen, es decir, no hay datos que validen o invaliden las ideas del paciente. Muy habitualmente, esto sucede en los Trastornos de de Ansiedad debido al fuerte componente de evitación que presentan estos cuadros. Así, por ejemplo, un paciente con Fobia Social puede temer que si le pide a un mozo que le caliente un plato de comida, éste último reaccionará con enojo.

Ante la pregunta de cuál es la evidencia que sustenta tal creencia, el paciente responderá que no la hay pues simplemente nunca ha hecho la conducta mencionada. En este caso, deberíamos procurar generar la situación, el paciente debería ex profeso ir a un restaurante, pedir comida, esperar a que se enfríe para luego solicitar al mozo que se la caliente y así poder observar su respuesta. Lo que el mozo diga y haga constituirá una evidencia a favor o en contra de las interpretaciones del paciente. Es a este tipo de tareas sencillas que llamamos experimentos conductuales, un ingrediente infaltable en la mayoría de los casos donde se aplica Terapia Cognitiva. ¿Qué duda cabe que ellos son un procedimiento conductual integrado a los cognitivos? Esto no nos sorprende, al fin y al cabo, ¿cómo podríamos imaginar una discusión cognitiva basada en evidencias de la vida cotidiana del paciente sin que estas evidencias sean producto de algún comportamiento que el paciente ejecuta?

SI NECESITAS MÁS CONSEJOS, DESDE HTTP://LAPSICOLOGAENCASA.WORDPRESS.COM Y PSICOSALUD BENIDORM PODREMOS COLABORAR EN LA RESOLUCIÓN DE TODAS LAS DUDAS QUE TENGAS EN EL DÍA A DÍA.

 

¿QUE ES LA TERAPIA DE ACTIVACIÓN CONDUCTUAL?

La Activación Conductual (AC) es una nueva terapia para la depresión desarrollada sobre bases contextuales y funcionales. La AC sostiene que el contexto explica más eficientemente la depresión y es también el lugar más adecuado para llevar a cabo una terapia eficaz que los supuestos factores internos, ya fueran neurológicos (típicamente ‘desequilibrios químicos’) o psicológicos (por ejemplo, ‘esquemas cognitivos’). Asimismo, la AC sostiene que las conductas que caracterizan a las personas deprimidas juegan un papel significativo en la depresión, y no son meramente síntomas de un cuadro.

PSICÓLOGA BENIDORM. PSICOSALUD

 

En este sentido, un aspecto básico de la AC es la consideración acerca de que buena parte de la conducta de las personas deprimidas viene a funcionar en realidad como evitación conductual de importantes ámbitos de la vida, aunque siempre es obvio que las conductas de los clientes son conductas de evitación. (Pérez Álvarez, 2007). El cliente hace lo que siente natural. Únicamente cuando se analizan las consecuencias de la conducta se puede empezar a comprender su función, en este caso, la de evitación. No es tanto la forma como la función lo que realmente importa.

Concebida la depresión bajo esta perspectiva, la AC trata de reponer a la persona cara a la vida, poniéndola en contacto con las condiciones que pudieran reordenar el “disorder” o trastorno dado. Trata de ‘poner a funcionar’ o, como sugiere su propio nombre, ‘activar’ a la persona a pesar de estar (todavía) deprimida, como paso para dejar de estarlo.

Se puede decir que la AC es un procedimiento que enfatiza los intentos sistemáticos de incrementar conductas que hagan probable el contacto con las contingencias ambientales reforzantes y produzcan, a su vez, cambios en los pensamientos, el humor y la calidad de vida, se trata de ‘activar’ a la persona en la medida de sus posibilidades actuales y de acuerdo con sus intereses y valores (Pérez Álvarez, M; 2007).

PSICÓLOGA BENIDORM. PSICOSALUD BENIDORM

 

A este respecto, es fundamental el análisis funcional de la conducta, a partir del cual poner en juego las actividades que pudieran ser relevantes. Más importante que la aplicación de una serie de técnicas es la filosofía contextual y el criterio funcional de base. No se trata de cambiar primero los pensamientos y el humor para después actuar, por así decirlo, ‘estar bien’ para volver a hacer la vida, sino de rehacer la vida a pesar precisamente de ‘estar mal’ todavía (pesimista y triste). En este sentido, la AC incluye también la aceptación como principio y estrategia, en la línea de la Terapia de Aceptación y Compromiso, si bien aquí el objetivo es crear condiciones ambientales para estar bien. En todo caso, la AC combina la aceptación y el cambio a lo largo del tratamiento, por tanto la Activación Conductual supone un avance respecto a la Terapia cognitiva para la depresión tradicional y el tratamiento médico de la depresión, porque la Activación Conductual se ofrece igualmente como alternativa a la Terapia Cognitiva de la depresión. Por lo pronto, es más efectiva y lo es de una manera más parsimoniosa. Además, la AC proporciona un argumento muy potente, difícil de pasar por alto, a favor de la desmedicalización de la depresión.

 

La medicalización de la depresión está sostenida no sólo por la concepción psiquiátrica que no sabe hacer otra cosa que medicar sino también por terapias psicológicas, en particular, la Terapia Cognitiva, la cual supone alguna suerte de ‘mecanismo’ o ‘déficit cognitivo’ que se habría de intervenir mediante técnicas específicas. El caso es que el ‘déficit cognitivo’ y la ‘técnica cognitiva’ equivalen epistemológicamente a los ‘desequilibrios químicos’ y a la ‘medicación antidepresiva’, todo lo cual estaría como mínimo en entredicho de acuerdo con el estudio que se comenta. Por último, la AC viene a ser un ejemplo tanto o más importante que la Terapia de Aceptación y Compromiso de toda una nueva generación de Terapia de Conducta.

QUE ES EL SÍNDROME DE FALTA DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD

Diagnóstico

Puesto que no existe ninguna prueba que permita determinar la presencia del TDAH, su diagnóstico implica una evaluación completa del niño. Muchos niños y adolescentes diagnosticados de TDAH son evaluados y tratados por médicos de atención primaria, es decir, por pediatras o por médicos de familia. De todos modos, estos últimos remiten a algunos niños a distintos especialistas (psiquiatras, psicólogos o neurólogos), sobre todo en los casos donde el diagnóstico no está del todo claro o cuando sus síntomas se combinan con los de otras afecciones, como el síndrome de Tourette, trastorno del aprendizaje, ansiedad o depresión.

PSICOSALUD BENDIORM. TDAH

Para que un niño pueda ser diagnosticado de TDAH necesita:

  • presentar comportamientos de alguno de los subtipos mencionados antes de cumplir los siete años
  • estos comportamientos deben ser más intensos que en otros niños de la misma edad
  • los comportamientos deben durar un mínimo de seis meses
  • los comportamientos deben ocurrir y afectar negativamente a un mínimo de dos áreas de la vida del niño (el mundo escolar o la guardería, el entorno doméstico y las relaciones sociales)

Los comportamientos del niño tampoco deben estar relacionados con el estrés que se vive en su familia. Los niños que han experimentado un divorcio, una mudanza, una enfermedad, un cambio de escuela u otro cambio importante en su vida pueden empezar súbitamente a portarse mal y/o a mostrarse olvidadizos. Para evitar hacer diagnósticos erróneos, es importante analizar si los factores anteriores pueden haber ejercido algún papel en la aparición de los síntomas.

En primer lugar, el médico llevará a cabo un examen físico de su hijo y tomarse sus antecedentes médicos. A tal efecto, les formulará preguntas sobre sus síntomas, su salud en el pasado y en el momento actual, la salud de los demás miembros de la familia, los medicamentos que toma, así como las alergias que padece y otras cuestiones importantes.

Es posible que el médico también le avalúe la vista y la audición a fin de descartar otras posibles afecciones. Debido a que algunas afecciones emocionales, como el estrés extremo, la depresión y la ansiedad, pueden parecerse al TDAH, lo más probable es que el médico le pida que complete cuestionarios sobre su hijo a fin de descartar estas últimas afecciones.

PSICOSALUD BENIDORM. TDAH

Es posible que el médico le pida información sobre el desarrollo y el comportamiento de su hijo en casa, en el colegio y en sus relaciones sociales. Es probable que también consulte a los adultos que ven a su hijo con regularidad (como los profesores, que suelen ser los primeros en detectar los síntomas del TDAH). También es posible que el médico solicite una evaluación del niño en temas educacionales al psicólogo u orientador escolar del centro de estudios del niño. Es importante que todas las personas implicadas en el proceso sean todo lo sinceras y meticulosas que sea posible en lo que se refiere a los puntos fuertes y débiles del niño.

Causas del TDAH

El TDAH no es el resultado de una educación inadecuada por parte de los padres, de consumir demasiado azúcar ni de las vacunas.

El TDAH tiene una base biológica que todavía no se acaba de entender por completo. Aunque no se ha podido identificar una causa aislada exclusiva, los investigadores están explorando sobre una serie de factores de carácter genético y ambiental. Los estudios han constatado que muchos niños con TDAH tienen un familiar cercano que padece el mismo trastorno.

A pesar de que los expertos no están seguros de que esta sea la causa del trastorno, se ha descubierto que determinadas áreas de cerebro son aproximadamente del 5 al 10% más reducidas en tamaño y actividad en los niños con TDAH. También se han detectado cambios químicos en el cerebro de estos niños.

Las investigaciones también establecen una asociación entre el hecho de que la madre haya fumado durante el embarazo y el posterior desarrollo de un TDAH en el hijo. Entre otros factores de riesgo, se incluyen el parto prematuro, el hecho de que el bebé nazca con un peso muy bajo y las lesiones cerebrales durante el parto.

Algunos estudios han sugerido incluso la existencia de una relación entre excesiva televisión durante la primera etapa de la infancia y los futuros problemas de atención. Los padres deben seguir las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría (AAP), que indican que los niños menores de dos años no deben exponerse en absoluto a pantallas (sea de TV, de video, de ordenador o de videojuegos) y que los niños que tengan a partir de dos años deberían ver un máximo de una a dos horas al día, o menos, de programación televisiva de calidad

PSICOSALUD BENDIORM. TDAH

Síntomas

El TDAH antes se conocía como trastorno por déficit de atención(o TDA). En 1994, se le adjudicó un nuevo nombre y se dividió en tres categorías o subtipos, cada una asociada a un patrón de comportamiento característico:

1. De tipo inatento, entre cuyos signos se incluyen los siguientes:

  • incapacidad para prestar atención a los detalles o tendencia a cometer errores en los trabajos escolares u otras actividades por simple descuido
  • dificultad para mantener la atención de forma continua en las tareas o en los juegos lúdicas
  • aparentes problemas de audición
  • dificultad para seguir instrucciones
  • problemas de organización
  • desagrado y/o tendencia a evitar las actividades que requieren esfuerzo mental
  • tendencia a perder objetos, como juguetes, cuadernos o deberes escolares
  • dispersión y facilidad para distraerse
  • tendencia a los olvidos en las actividades cotidianas

2. De tipo hiperactivo-impulsivo, entre cuyos signos se incluyen los siguientes:

  • gestos o movimientos repetitivos que denotan nerviosismo o intranquilidad
  • dificultad para permanecer sentado
  • tendencia a correr o trepar de forma excesiva
  • dificultad para jugar tranquilamente
  • sensación de estar siempre “en marcha”
  • habla excesiva o descontrolada
  • lanzarse a responder preguntas de forma impulsiva sin haber escuchado completamente la pregunta
  • dificultad para esperar el turno o guardar fila
  • tendencia a interrumpir o a inmiscuirse

3. De tipo combinado, que incluye una combinación de los dos tipos anteriores y es el más frecuente.

Aunque puede ser un verdadero desafío educar a un niño con TDAH, es importante recordar que los niños que padecen este trastorno no son “malos”, no “intentan hacerse ver” ni se portan mal a propósito. Los niños diagnosticados con TDAH tienen dificultades para controlar su comportamiento, a no ser que reciban medicación y/o tratamiento conductual.

CAUSAS DE LA DISFUNCIÓN ORGÁSMICA FEMENINA

La mayor parte de las explicaciones de este problema se centran en los aspectos psicológicos. Está probado que los estados emocionales influyen considerablemente en la respuesta sexual, especialmente la ansiedad. En general, la respuesta de ansiedad resulta incompatible con las sensaciones placenteras que, en otras condiciones, experimentaría el sujeto durante la estimulación sexual. La preocupación por alcanzar un resultado satisfactorio en el encuentro sexual, por agradar a la pareja cumpliendo sus expectativas o el temor al contacto físico por miedo al propio cuerpo son otros de los factores emocionales que pueden afectar.

DISFUNCIÓN ORGÁSMICA FEMENINA. PSICOSALUD BENIDORM

Otro conjunto de factores explicativos tiene que ver con la información y la educación sobre la sexualidad. Algunas creencias erróneas pueden interferir en la satisfacción de las mujer, como, por ejemplo, todas las ideas sobre lo ideal en las relaciones sexuales o si las cosas son o no son “como deben ser”. En la anorgasmia tiene un importante peso el autoconcepto negativo, especialmente los sentimientos negativos hacia el propio cuerpo. La preocupación excesiva por el aspecto físico puede dar lugar a sensaciones de insatisfacción, al estar más pendiente de encubrir los defectos que cree tener de las sensaciones agradables propias de la situación. La sensación de inseguridad, el temor a no satisfacer a la pareja y perderla, junto a la falta de comunicación, pueden también interferir en la satisfacción del orgasmo.